La silla vacía es una técnica que permite trabajar los asuntos no resueltos. Un asunto no resuelto aparece cuando se bloquea la expresión emocional y las necesidades que se derivan porque la experiencia resulta excesivamente dolorosa, agobiante, frustrante. Se produce una activación, o arousal intenso, pero no se logra rebajarla.
La persona manifiesta quejas y resentimiento a causa de las necesidades subyacentes que quedan insatisfechas. En estos casos, es importante cambiar los esquemas emocionales que se formaron conjuntamente con la experiencia originaria.
Esquemas emocionales: estructuras de acción cognitivo/afectivo/motivacional/relacional del sí-mismo-en-el-mundo. Guían el procesamiento de la información y contienen una actividad anticipatoria.
- Se forman a lo largo del tiempo en relación a otros significativos, como padres, hermanos, parejas o amigos; aparece una dificultad para separarse por asuntos que nunca fueron tratados y emociones no expresadas, así como necesidades no satisfechas.
- Surgen en situaciones traumáticas al no poderse expresar emociones de rabia, terror, impotencia, repugnancia, que se codifican en la memoria y regresan como imágenes, pensamientos y sentimientos intrusos. La atención de la persona permanece localizada en revivir la experiencia o en reaccionar en exceso a situaciones evocadoras.
Las interrupciones de la emoción incluyen restricciones musculares: contener las lágrimas, tragarse la rabia, inmovilizar la tendencia a escapar. La frustración o el peligro del pasado son recordados cada vez que la persona vive la situación, por ejemplo, cuando se recuerda a la persona o se ve una foto de ella; una y otra vez tiene lugar la activación y la interrupción.
Indicadores
Sentimientos persistentes no resueltos de dolor o resentimiento, relacionado con otros significativo, y su expresión restringida o interrumpida. La persona se siente incapaz de liberarse o desamparada. El tono es de queja que confluye con rabia y dolor inexpresados. También: añoranza, tristeza, desesperanza.
Cambio
Ocurre al expresar sentimientos no resueltos al otro significativo en una silla vacía, llegando a desarrollarse todo el proceso emocional: activación y expresión hasta la resolución. Se resuelven asuntos pasados con otros significativos o se concluyen experiencias traumáticas (expresar emociones y reconocer necesidades).
Se atiende y lleva a la conciencia nueva información que antes no estaba disponible a causa del proceso interruptor, de modo que se alivia la tensión. Se produce una reorganización del esquema del sí mismo con el otro: integración de aspectos buenos-malos; cambio de la visión del sí mismo como alguien débil y del otro como alguien poderoso. Al volver a experimentar y expresar se ponen en marcha las necesidades suprimidas, y la persona se legitima, pudiéndose separar del otro. El contacto entre la necesidad y su objeto crea nuevas posibilidades de solución.
La resolución del proceso conlleva un cambio en los esquemas del sí mismo y en los esquemas del otro. Se ve al otro como responsable del agravio, validando y aceptando las propias acciones, y autoafirmándose; al tiempo, se ve al otro como menos dominante o poderoso, en algunas ocasiones, abriendo posibilidades para el perdón.
En qué consiste la técnica
Cuando aparece un indicador, el terapeuta facilita la construcción de un diálogo entre el sí mismo y el otro significativo. El foco se pone en la expresión de sentimientos interrumpidos, y no tanto en el diálogo; de hecho, el cliente sólo ocupa la silla incómoda en un par de ocasiones: al principio, para dar más fuerza a las emociones que afloran; al final, para comprobar y consolidar los cambios de esquemas acerca del otro internalizado.
Fases
PREDIÁLOGO
Establecer la colaboración y estructurar el experimento.
ACTIVACIÓN
Evocar la presencia del otro, establecer el contacto, acceder a los sentimientos iniciales y facilitar la representación del otro significativo. Evocación de un acontecimiento.
EXPRESIÓN
Diferenciar los sentimientos hacia el otro en base al acontecimiento recordado; fomentar la expresión de emoción primaria al otro por medio de experimentos graduados de expresión, manteniendo el contacto con el otro y con el interior; facilitar la expresión de necesidades y expectativas no satisfechas en el contexto de la relación.
CONCLUSIÓN
Se fomenta la renuncia a las expectativas. Se representa al otro una vez más en la silla vacía, comprobando y apoyando una representación menos dominante y más positiva del otro. La aceptación de que las necesidades no se satisfarán a veces conlleva la determinación de no perdonar. Si es posible, se explicita el perdón y se ayuda al cliente a despedirse.
POSDIÁLOGO
Integración de la experiencia en la vida de la persona, especialmente dirigida a emprender alguna acción concreta en la relación con el otro.
Para profundizar:
Greenberg, L.S. y otros (1996). Facilitando el cambio emocional. El proceso terapéutico punto por punto. Barcelona: Paidós.

3 respostes
Muy buen artículo, es una técnica no muy conocida pero que realmente da muy buenos resultados. Gran blog
exelente articulo
excelente aporte gracias.